"Quien controla a los medios determina nuestro destino"
Mónica Sánchez.
Mónica Sánchez.
El éxito de Pixar ha propiciado, especialmente, en los últimos cuatro años un auge en la animación digital, que ha dado propuestas de diverso interés. Desde el debut de Dreamworks con Hormigaz (Eric Darnel y Tim Johnson, 1998) a las películas apadrinadas por la Fox: La edad de hielo (Ice Age. Carlos Saldanha y Chris Wedge, 2001) y la Paramount: Jimmy Neutron: El niño inventor (John A. Davis, 2002).
A pesar de estar respaldados por empresas cinematográficas de prestigio, estos tres filmes surgieron de estudios independientes: Eric Darnel de PDI, Chris Wedge de Blue Sky Studios y John A. Davis de Nickelodeon. Estas empresas se crearon gracias al crecimiento de la animación digital promovido por Pixar.
Los triunfos comerciales de Shrek (Andrew Adamson y Vicky Jenson, 2001) y su continuación, Shrek 2 (A. Adamson, K. Ashbury y C. Vernon, 2004), demuestran que hay hueco en el mercado para otros trabajos diferentes a los que ofrece Pixar, tanto es así, que hasta la recién “divorciada” factoría Disney acaba de abrir una división dedicada a los dibujos animados digitales. The Secret Labs puede erigirse en el nuevo referente de la compañía fundada hace más de 80 años por Walt Disney. Esta división presentó un experimento pionero en el año 2000 titulado Dinosaurio, que mezcla hábilmente acción y personajes diseñados por ordenador sobre fondos reales. El resultado, a pesar de unas limitaciones asumidas es bastante interesante con momentos realmente brillantes, que demuestra, una vez más, que Disney siempre está a la vanguardia del dibujo animado, aunque no todas sus propuestas sean de igual calidad.
La estela marcada por Pixar tuvo muchos adeptos, prueba de ello fue también Final Fantasy: La fuerza interior (Hironobu Sakaguchi, 2002) una coproducción entre japoneses y americanos, en la que detrás estaba Columbia Pictures, una de las grandes empresas Hollywoodienses,
Este largometraje se puso en práctica otra visión de la animación digital, lo que sus responsables llaman “foto-realidad”, consistente en trasladar al mundo virtual de la forma más realista posible el mundo real. Una propuesta arriesgada en la que se invirtieron más de 150 millones de dólares y que fracasó estrepitosamente. La nueva técnica que ofrecía la película fue insuficiente para un público acostumbrado a otro tipo de animación un poco más apartada de la realidad. Aún así, la “foto-realidad” quedará como una herramienta con la que investigar en el futuro, tal vez más en otros ámbitos que en el género del dibujo animado.
En líneas generales se podría decir que a pesar de las nuevas empresas dedicadas a la animación digital; Pixar sigue llevándose la palma con todos sus trabajos; en especial con sus cortometrajes, género que ha recuperado, después de asentar su posición en la industria con sus largos, y que se revela como un espacio ideal para desplegar la creatividad de animadores y dibujantes.
No obstante, la valoración de una película no puede y no debe estar determinada por provenir de un estudio u otro, sino únicamente por sus propios valores como obra cinematográfica. Aún así, queda de sobra demostrado que el mundo de la animación digital es el referente por antonomasia del cine del futuro y la empresa Pixar su gran impulsor.
Cristina Reñones de la Cruz
Pocos personajes del mundo de la tecnología despiertan tanto interés como Steve Jobs. Hombre de negocios y empresario de éxito, se dice que Jobs tiene un poco de visionario, de tiburón de las finanzas, de artista y por supuesto de genio del marketing. En 1985 fue galardonado con la Medalla Nacional de Tecnología en reconocimiento a su pionero trabajo en el mundo de la tecnología, y obtuvo el Premio Jefferson al servicio público en 1987. En 1989 fue nombrado “Empresario de la Década”, y en 2004 obtuvo el Premio al Visionario del Año en los premios Billboard de entretenimiento digital, mientras Apple era reconocida como Marca del Año. Además, Jobs fue candidato al Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2004. Actualmente, ostenta el puesto nº 194 con 3 billones de dólares (datos de marzo 2005) en la lista de las personas más ricas del mundo de Forbes. Su competidor Bill Gates es este año el nº 1 con 46,5 billones de dólares.
Steve Paul Jobs nació el 24 de febrero de 1955 en Los Altos, California. De pequeño (con menos de un año) fue adoptado y de sus padres biológicos solo se sabe que su padre era egipcio y su madre americana, según revela el periodista Duncan Cambell. Al entrar al instituto, concretamente la escuela Homestead High School en Cupertino (California), conocería a Steve Wozniak, junto al que, en 1976, cuando ambos se encontraban estudiando en la Universidad de Berkeley e integraban el elitista grupo Homebrew Computer Club se pusieron manos a la obra para fabricar un ordenador personal. Después de presentar su invento en la Universidad y ver su éxito, comenzaron a fabricar ordenadores a mano en el garaje de la casa de Jobs, tras vender algunas de sus posesiones más preciadas (Jobs vendió su Volkswagen y Wozniak su calculadora científica HP) con la intención de dedicarse a la venta de ordenadores personales. Nacía la Apple I y con ello el comienzo de un imperio “Apple Computers”.
Pero probablemente nada de todo esto habría ocurrido si no se hubiera producido el tándem Wozniak-Jobs. Wozniak era el experto en hardware y electrónica en general, y Jobs el experto en márketing, el que sabía cómo vender, cómo darle salida a las cosas. Un ingeniero y un visionario unidos por un objetivo común: revolucionar la informática moderna. En diciembre de 1979 Jobs y su equipo visitaron el centro de investigación de Xerox donde tuvieron conocimiento de un prototipo que funcionaba con un entorno gráfico y un ratón. Esta visita le dio una idea revolucionaria y junto a su equipo de ingenieros, se mudó a un edificio que llamaron “Siberia”, en el que colgaron una bandera pirata, y se pusieron a trabajar 90 horas semanales en el ordenador que iba a cambiar para siempre la informática personal: el Macintosh, un ordenador sencillo, limpio y divertido, que tenía un sistema gráfico conocido como WYSIWYG (What You See is What You Get, lo que ves es lo que tienes) el cual permitía trabajar a través de iconos, algo impensable en esos momentos.
Pero las ilusiones puestas en Macintosh no se materializaron tal y como se pensaba, sobretodo porque no se tuvo en cuenta la competencia y la importancia de la compatibilidad. Y es que en 1981 IBM sacó también al mercado su primer ordenador personal o PC que, con el sistema operativo de Microsoft en su interior (MS-DOS), comenzó a venderse como rosquillas. Apple jamás se recuperaría de esta crisis. Los Pcs compatibles coparían el 90% del mercado, mientras que Apple se tuvo que conformar con el 10% restante, teniendo que retirar además una desastrosa Apple III que salió técnicamente defectuosa. Se retiraron más de 14.000 máquinas y posteriormente lanzarían la Apple III Plus (1983) que tan solo estuvo en el mercado durante 4 meses. Su mejora, por tanto, llegó demasiado tarde y el público la rechazó. Todo ello hizo que el Consejo de Administración de Apple quitara responsabilidad de mando a Jobs, el cual abandonó la empresa en mayo de 1985, quedándose la manzana sin su corazón, como comentaron algunos. Jobs tenía 31 años. Pero Jobs, siempre emprendedor, no se desanimó ante el fracaso y siguió adelante con sus negocios. Así, en 1986 le compró Pixar Animation Studios a Lucasfilm (de la que posee un 64% de las acciones). Con Jobs a la cabeza, Pixar produjo la película Toy Story (el primer largometraje generado completamente por ordenador), que consiguió un Oscar y fue el mayor éxito de taquilla de 1995, consiguiendo abrir, a partir de entonces, nuevos horizontes en el mundo de la animación. En 1989 Jobs creó la empresa NeXT Corporation, con la que sin embargo no corrió tanta suerte. Sus planes pasaban por construir la siguiente generación de ordenadores personales para aplastar a Apple, pero esto nunca sucedió. Después de más de ocho años de lucha, y cerca de 250 millones de dólares invertidos, Jobs decidió cerrar la división de hardware de Next en 1993. Once años tardó Jobs en volver a Apple. Su vuelta se produjo el 16 de Septiembre de 1997 cuando todos daban por terminada la vida de la empresa. Su intención seguía siendo la misma: innovar constantemente el diseño y las prestaciones de los productos. En agosto de 1998 Apple lanzó el iMac, consiguiendo volver a despertar pasiones y resurgiendo como el Ave Fénix. El iMac fue un ordenador revolucionario, no sólo por sus cualidades técnicas, sino sobre todo por su innovador diseño. Diseño que trasladaría posteriormente a los ordenadores portátiles con el lanzamiento del iBook (septiembre de 1999). Actualmente, Apple, con Jobs a la cabeza, lidera la revolución de la música digital con su reproductor de música portátil iPod y la tienda online de música iTunes.
En verano de 2004 presentó su nuevo sistema operativo denominado Tiger, que llegará al mercado a mediados de 2005. Jobs afirmó en la Conferencia de Desarrolladores que se celebró el pasado mes de junio en San Francisco, que Tiger permitiría 150 nuevas prestaciones y sería mucho más completo que el sistema operativo que Microsoft tiene previsto lanzar unos meses más tarde, Windows Longhorn. Vemos así, que la vida de este hombre no tiene desperdicio; apasionado, inquieto, inteligente y boraz hombre de negocios, Jobs ha conseguido a lo largo de su carrera, hacerse con el éxito financiero y empresarial que sólo esta reservado a unos pocos. Envidiado por unos y admirado, e incluso idolatrado por otros, en 2003 se puso en marcha en internet una campaña para convencerle de que se presentara como candidato a Presidente de los Estados Unidos, la cual no fracasó por falta de interés, (la web tuvo más de 10.000 visitas en 10 minutos), sino porque Jobs no estaba interesado en la propuesta. Visto lo visto, nos preguntamos hasta dónde habría llegado si se lo hubiera propuesto… |


Artículo completo en Libertad Digital
Mónica Sánchez de Cañete

