Monday, March 07, 2005

Pixar se separa de Disney y empieza una carrera en solitario.

"Los increíbles", la película de animación que arrasa en las pantallas de todo el mundo será la penúltima colaboración entre Pixar y Disney.

Fue en 1991 cuando se iniciaron las relaciones entre estas dos empresas. Disney, sumida en una importante crisis financiera, necesitaba aire fresco para competir contra la creciente amenaza de Dreamworks, mientras que Pixar era una productora totalmente desconocida con muchos proyectos pero sin ninguna realización que le diera fuerza en las negociaciones.

Así, la relación se fundamentó en la creación de la historia y los diseños digitales por parte de Pixar, y la distribución y el marketing por parte de Disney, gracias a lo cual esta ultima consiguió un jugoso acuerdo en el que era la principal beneficiada en el aspecto económico, ya que aunque los ingresos netos se repartían a partes iguales, percibía un "extra" del 12,5% en concepto de comisión por honorarios de distribución.

Según la revista británica The Economist, entre el 40% y el 50% de los ingresos obtenidos por los estudios Disney vienen de su alianza con Pixar. Hasta la fecha, sus películas conjuntas le han dado una recaudación de taquilla de más de 2.500 millones de dólares, sumando los ingresos de taquilla y la venta de 150 millones de DVDs y videos en el mundo y, por supuesto, los royalties para su conversión en videojuegos.

En el trato inicial de la colaboración Disney-Pixar se acordaron cinco películas. La última de ellas debió haber sido “Buscando a Nemo” (tras “Toy story”, “Bichos”, “Toy story 2” y “Monsters Inc.”), aunque el magnifico resultado que todas ellas tuvieron en taquilla, llevaron a la Disney a prolongar el contrato añadiendo dos más: la recién estrenada “Los increíbles” y “Cars”.

El problema se produjo cuando Steve Jobs, fundador de Pixar y Apple, planteó una revisión de las cláusulas económicas como condición para prolongar el contrato: el acuerdo solo podía seguir si Disney renunciaba al porcentaje de ingresos y se limitaba exclusivamente a los honorarios por distribución. Unas condiciones que parecieron demasiado exigentes a la histórica productora y le llevaron a negarse en redondo a aceptarlas.

De este modo, dentro de los términos del acuerdo actual, Disney continuará a cargo de la distribución de las siete primeras películas de Pixar y el estudio de animación por ordenador continuará recibiendo el mismo porcentaje de ganancias de las películas en el futuro.
Disney además tendrá los derechos de financiar y producir otros capítulos de las películas en las que trabajó junto a Pixar, en caso de que éste se niegue a cofinanciarlos y producirlos como lo estipula el contrato actual. Este es el motivo por el que la factoría de Mickey Mouse producirá en solitario la tercer parte de la saga "Toy Story"

Pero la pregunta es ahora que va a hacer sola una pequeña empresa como Pixar. Se discute si Jobs se ha equivocado en su decisión o no.

Muchos coinciden en que esta separación ha sido un error ya que su alianza le garantizaba la distribución en el mundo y la maquinaría de publicidad de Disney le avalaba sus éxitos en todo el planeta.

Sin embargo, nadie puede decir que Steve Jobs no haya demostrado con frecuencia tener razón (se rieron de él cuando decía que existía un mercado masivo para la venta de ordenadores y hoy sus productos informáticos son los más vendidos del mundo).

Lo único que esta claro es que desde ahora Pixar vuela sola, y Jobs tiene que demostrar a sus inversores que su falta de entendimiento con la Disney no ha sido simplemente una tozudez por su parte. Algo que no será fácil, dado que las acciones de Pixar están, según algunos analistas, muy sobrevaloradas y ello hace que la empresa no tenga demasiado margen de error. Con todo esto, ahora queda por resolver a quien cederá Pixar sus derechos de distribución.

Por otro lado, ahora que Disney se prepara para vivir sin Pixar, el gigante del entretenimiento se encuentra en la extraña posición de tener que demostrar que puede sobresalir en el negocio de las películas animadas, un ámbito que ha dominado durante casi 75 años.

La bofetada de Jobs, ha sido un recordatorio de como ha cambiado el mundo de las películas animadas recientemente. De modo que la división de animación de Disney se verá presionada para demostrar que puede volver a producir nuevos éxitos incluso mientras se estabiliza tras una brutal reestructuración que redujo la fuerza laboral de animación de 2.200 personas en 1999 a poco más de 600 en la actualidad.
Además, tendrá que enfrentarse a una larga lista de rivales que para 2006 podría incluir además de a Pixar, a DreamWorks, Sony, Twentieth Century Fox y Lucasfilm, que apuntan a conquistar un pedazo del mercado de animación computerizada.Solo queda esperar a ver cuáles serán las maniobras empresariales que seguro se producirán en los próximos meses, para comprobar quien se lleva el gato al agua.

Así, en las próximas navidades (diciembre del 2005) llegará a nuestras pantallas “Cars” y con esta el adiós definitivo de una colaboración que ha significado una autentica revolución en el cine de animación.


Mar Sánchez Prieto

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